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lunes, 24 de octubre de 2011

Un idiota llamado Pons.


Debo reconocer que como bufón me caía mucho mejor Vicentito Martínez Pujalte. Esteban González Pons lo intenta, pero no da la talla. No tiene la gracia espontánea de aquél, es demasiado relamido, cursi insoportable, se cree ocurrente y punzante...

Pero en realidad es un político tan sumamente mediocre que ni como bufón debería tener sitio en un partido dispuesto a gobernar España.

Es un tipo tan engreído que ya ha publicado sus memorias, en el convencimiento vanidoso de que a alguien que no sea de su familia (y esto sería discutible) le pueda interesar su mediocridad política e intelectual.

Es, en resumen, un idiota.


domingo, 8 de mayo de 2011

Apuntes de campaña. II: Libertad de prensa.

El Partido Popular, seguro de su victoria electoral, ya no tiene por qué disimular. Nada le impide mostrarse como es, aunque sus actuaciones pongan en duda su credibilidad democrática.

El Partido Popular en Aragón ha comunicado a El Periódico de Aragón que boicoteará su labor informativa durante la campaña electoral por estar en desacuerdo con la línea editorial del diario [leer noticia]. Además, anuncian la retirada de publicidad del PP en el rotativo del Grupo Zeta durante la campaña.








4ª pregunta de campaña:Si hacen esto estando en la oposición, ¿qué será de la libertad de prensa cuando estén en el gobierno?

lunes, 14 de marzo de 2011

Al servicio de una causa.

Nadie ignora la influencia que tiene la televisión sobre la opinión de los ciudadanos. Por eso ningún gobierno de comunidad autónoma quiere dejar de tener su propia televisión pública, incluso con varios canales cada una, aunque supongan un agujero sin fondo en los presupuestos de su comunidad.

Lo malo es que no entienden el medio como servicio público, sino como herramienta al servicio del partido gobernante.

Al contemplar las tertulias televisivas suelo preguntarme a cuento de qué viene la encendida defensa que determinados periodistas hacen de determinados políticos. Ni sus propios familiares sacarían tanto la cara por ellos. Parecería que están dispuestos a inmolarse si con ello protegen a su líder.

Llegué a pensar que eran periodistas que defendían sus ideales de manera honesta y desinteresada, que su evidente sectarismo se debía a profundas convicciones políticas, éticas, morales, y que cobraban el vil metal solo por debatir más o menos acaloradamente, siempre con pasión, poniendo en juego únicamente su prestigio profesional y, en todo caso, su caché.

No generalizaré porque, por fortuna, no todos son iguales. Citaré un nombre: Isabel Durán.

Isabel Durán es colaboradora habitual de Intereconomía, ese canal de la TDT que ha llegado a encontrar el nexo entre el tsunami de Japón y Zapatero. También es tertuliana de La Noria (Telecinco), donde ha llegado a decir que en España estamos viviendo bajo una dictadura socialista. Incluso aunque se tratase de una hipérbole, resulta tan excesiva que ni ella misma se lo puede creer. O es tonta, o miente, o es una fanática que se pasa de frenada. A pesar de sus exquisitos modales, me inclino por lo último, aunque no descarto las anteriores.


Isabel Durán en DBT

Desde el pasado septiembre, Isabel Durán, presenta el programa DBT en el Canal 9 (televisión pública valenciana) en el que se analiza la actualidad junto a personajes como Miguel Ángel Rodríguez (exvocero de Aznar), Fernando Jáuregui (Diario Crítico), Esther Esteban (El Mundo), Isaac Blasco (ABC en la Comunidad Valenciana), Iñaki Zaragüeta (La Razón en la Comunidad Valenciana) y Alfonso Rojo (Periodista Digital). Como puede observarse, todos ellos afines al PP.

Qué absurdos los debates donde todos opinan lo mismo, pensarán ustedes... Pero recordemos que estamos hablando de una televisión al servicio de una causa.

Hace unos días, el diario Levante publicaba una información de la que se hicieron eco solo algunos otros medios. El diario asegura que son ya dos semanas las que Isabel Durán, Carmen Gurruchaga, Alfonso Rojo, Iñaki Zaragüeta... almuerzan el jueves con Francisco Camps y, al siguiente, con la portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, en la sede de la Generalitat. La información la titulan:

Del comedor de Presidencia a la sala de maquillaje de Canal 9

Pero todavía hay más. Sigue informando poco después el mismo diario:
  • El ente público autonómico cede todas las semanas sus instalaciones para la grabación de un programa de radio del grupo privado ultraconservador Intereconomía.
  • Isabel Durán graba cada martes en las instalaciones de Canal 9 -a eso de las ocho o las nueve de la noche- una tertulia que posteriormente se emite en falso directo a la medianoche en la sintonía de Radio Intereconomía para toda España. Junto a ella suele estar el director de Periodista Digital, Alfonso Rojo, que es colaborador habitual del debate de Canal 9 y también de "La espuela" de Radio Intereconomía.
  • Isabel Durán y Alfonso Rojo se han convertido precisamente en dos de los principales defensores -tanto en Valencia como en Madrid- de la gestión de Francisco Camps al frente de la Generalitat en los diferentes espacios donde colaboran. Con la presentadora de Intereconomía se repite un hecho habitual los últimos tiempos en RTVV, cuando Canal 9 ha confiado sus espacios políticos a periodistas de Madrid, como Carlos Dávila (director de La Gaceta, de Intereconomía). [VER]
El Roto, como siempre, da en la diana.

lunes, 3 de enero de 2011

2011: No hay lugar para la esperanza.

Me despedía del año pidiendo que dejáramos abierta una puerta a la esperanza. Aún no había terminado 2010 y ya dieron el primer portazo de la nueva década. Amanecí el nuevo año con una inmensa sensación de descorazonamiento.

Fuimos muchos los que dudamos de la fusión de TeleCinco y Cuatro, dos canales de televisión antagónicos que, precisamente por ello, no se hacían la competencia: en general, su audiencia era incompatible la una con la otra. Muchos recelamos de una fusión tan contranatura. Por simplificar podríamos decir que si Cuatro representaba la modernidad (con todos sus defectos), TeleCinco era la cutrez (con todas sus virtudes). Pekin Express contra Gran Hermano.

Debo decir que nunca fui un gran seguidor de la cadena Cuatro. Cada vez que, zapeando, intentaba ver algo siempre estaban con publicidad, y House, uno de sus buques insignia, siempre me pareció un pedante maleducado. Por eso cuando Iñaki Gabilondo se marchó a CNN+ lo seguí como lo había seguido desde los primeros tiempos del Hoy por Hoy en la Ser.

De CNN+ me gustaban los debates y las tertulias de José María Calleja y las tardes del Cara a Cara de Antonio San José. Me gustaban, sí: pasado. Porque lo primero que ha hecho la fusión de TeleCinco y Cuatro (¿absorción?) ha sido eliminar fulminantemente el canal CNN+.
 
Probablemente haya gente que lo ha celebrado: son los que opinan que la libertad de expresión sólo tiene un lado, los que no soportan la pluralidad, los que están reclamando un salvador de la patria. Pues bien, ya está aquí nuestro particular Berlusconi mediático: todos los canales de la TDT bajo la bota de la misma ideología: el neoliberalismo, el mercado.
 
Yo no me alegraría si desaparecieran Intereconomía o Libertad Digital, dos canales que apenas veo y cuyo ideario no comparto en absoluto, pero cuya contribución a la pluralidad no se me ocurriría menospreciar.
 
Los que decían que Zapatero había regalado licencias televisivas a sus amigos, ¿qué pueden decir ahora que, salvo la Sexta, todo es uniformidad neocon, tea party? En España sólo nos queda ponerle cara a ese gran defensor del mercado, nuestro nuevo salvapatrias. Y no es Rajoy.
 
Pero la mayor humillación es que en el mismo canal en el que podíamos sintonizar debates plurales, reportajes, documentales, tertulias, informativos... la fusión ha colocado en su lugar Gran Hermano 24 horas.
 
 Sabemos ya quien manda, ¿no?

No sólo los gobiernos pueden limitar la libertad de expresión. También El Mercado puede hacerlo. Y lo hace, como siempre lo ha hecho. Por desgracia, no hay lugar para la esperanza.